Teresita, Teresita.
No sabes lo que vi Teresita. No me vas a creer.
Vi un profeta enfermo.
Un profeta enfermo.
No, no me dijo q era un profeta, me di cuenta. ¿Vos te crees q Jesús el de la cruz le tenía que explicar a los compañeros que era un profeta?
Prestame atención.
Vi un profeta enfermo en su lecho de muerte.
Vi un profeta enfermo en su leche de muerto, y de su leche de muerto bebían con desesperación los cristianos, los peronistas y un secretario lechuguino de la sociedad rural argentina.
Entonces el verbo fue morir.
Que el verbo fue morir. Que se murió.
“no beban más del finado” se escuchó una voz entre gárgaras.
Los hombres desamparados caminaron hacia Paso del rey. Y fue una larga caminata, la línea Sarmiento estaba momentáneamente fuera de servicio por un accidente en Moreno.
No sé como fue el accidente. No sé, parece que el tren se llevó por delante un petiso.
“Si avanzamos, esa remisería tiene que ser el fin del mundo.” Dijo un gremialista albino. Tenía una campera marrón de cuero, lustrada con betún de judea, no sabés qué linda campera.
Las nalgas rosadas de Narváez, el secretario lechuguino de la sociedad rural argentina, apreciaban el aire caliente de su digestión.
Entonces los cristianos y los peronistas y la artistocracia y la oligarquía y los estudiantes de la UBA recordaron a su profeta muerto.
“No olvidamos que tú glorificaste ayer cada una de nuestras edades. Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los días.” Dijo un profesor de Sociedad y estado sin mandíbula.
Preguntarás… ¿cómo ese hombre conoció la verdad? ¿desde cuando ese hombre conoció la verdad?
Te diré… Desde siempre.
En un testículo, donde fue encerrado en la humedad que precede al tiempo, conoció el mundo, lo justo, las pausas de la vida.
Recuerdo sus últimas palabras.
No quiero trabajar más. Quiero soñar y rezar. Mejor es no fluir en la vida, mejor secarse soñando.
Qué lindo, no TEreseita? No trabajar más…
lunes 9 de noviembre de 2009
miércoles 28 de octubre de 2009
ROMA


Se cortó la luz en un vagón del tren San Martín entre las estaciones de Santos Lugares y Caseros. Hay un hombre con parálisis facial, una rubia veterana y dos compañeras de secundario. Son las once de la noche.
Se escucha una voz italiana y se proyectan imágenes en blanco y negro sobre la superficie blanca del techo del tren.
Anna Magnani le da una inyección en el cachete derecho del culo a una morocha grandota.
Anna Magnani es la mujer más hermosa del mundo.
Después otra cosa, después otra más…
ANNA MAGNANI: Mi hija no nació tonta, nació sana.
PERSONA FORRA: Eso lo dice usted. Nosotros enseñamos y reconocemos la inteligencia.
ANNA MAGNANI: Lo digo yo porque soy su madre. Le aseguro que mi hija no es tonta.
Y la nena llora de verdad, triste.
ANNA MAGNANI (a su hija): ¿Porqué te ponés a llorar? ¿Te hicieron daño?... Serás como ellas.
Y las dos, Anna Magnani y su hija miran a las niñas bailarinas de Italia.
ANNA MAGNANI (a la persona forra): ¿Es necesario hacerla llorar?
Anna Magnani le limpia la cara y los brazos a su hija.
El hombre con parálisis facial se baja del tren en José C. Paz y camina hasta el bar de la estación.
lunes 12 de octubre de 2009
lunes 7 de septiembre de 2009
domingo 6 de septiembre de 2009
lo real
Las cosas escritas tienen un límite,
por eso lo de escribir.
El departamento es de una amiga que está de viaje.
Me repito: no puedo evitar imaginarnos viviendo acá el resto de nuestras vidas.
El año que viene voy a compartir una escena con una de las sirenas.
“¿No te gusta más mi cola? ¿Porqué no te gusta más?”
Todo lo demás lo voy a escribir en lapicera.
por eso lo de escribir.
El departamento es de una amiga que está de viaje.
Me repito: no puedo evitar imaginarnos viviendo acá el resto de nuestras vidas.
El año que viene voy a compartir una escena con una de las sirenas.
“¿No te gusta más mi cola? ¿Porqué no te gusta más?”
Todo lo demás lo voy a escribir en lapicera.
lunes 17 de agosto de 2009
Hay... (3)
Ahora.
Hay una serie de animales (y hombres) que no comen.
A esta hora pienso en un pez que eventualmente come otros peces que no comen nada, nada de nada.
Qué loco no?
Qué cosa?
Que un pez no se alimente de nada de nada y que pueda vivir igual.
A, sí.
Johnanna trabaja en una pescadería y destripa pescados con una facilidad propia de alguien que hace nueve años destripa pescados.
Johnanna bombea con Sergio los fines de semana. Se conocieron hace nueve fines de semana en un boliche de Ramos Mejía.
Sergio es hincha de Velez y Johnanna del Deportivo Morón.
Fin.
El dueño de la pescadería tiene un by pass gástrico.
Ahora se escucha una música que da miedo.
Hay una serie de animales (y hombres) que no comen.
A esta hora pienso en un pez que eventualmente come otros peces que no comen nada, nada de nada.
Qué loco no?
Qué cosa?
Que un pez no se alimente de nada de nada y que pueda vivir igual.
A, sí.
Johnanna trabaja en una pescadería y destripa pescados con una facilidad propia de alguien que hace nueve años destripa pescados.
Johnanna bombea con Sergio los fines de semana. Se conocieron hace nueve fines de semana en un boliche de Ramos Mejía.
Sergio es hincha de Velez y Johnanna del Deportivo Morón.
Fin.
El dueño de la pescadería tiene un by pass gástrico.
Ahora se escucha una música que da miedo.
miércoles 12 de agosto de 2009
Hay... (2)
Hay un elefante ciego a las afueras de Mar del Plata.
Era miembro de un circo que lo abandonó.
Después de dos días de caminata llega a Valeria del Mar donde es salvajemente asesinado.
Ahora se escucha una música de jueguito electrónico.
Era miembro de un circo que lo abandonó.
Después de dos días de caminata llega a Valeria del Mar donde es salvajemente asesinado.
Ahora se escucha una música de jueguito electrónico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


